J.L. Fernandez's Blog

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The Black Crowes -Before the frost… until the freeze- 2009

Posted by jlfercan en diciembre 16, 2009

beforeLos tiempos en que las discográficas controlaban la carrera de los de Atlanta han terminado. Y lo cierto es que, desde que estrenaron su propio sello, Silver Arrow Records, parecen dispuestos a colmar de material nuevo a sus seguidores. En los poco más de tres años que han seguido a su reunión el balance es abrumador. A su exitoso álbum de estudio, debemos sumar dos dobles en directo, uno de los cuales venía acompañado de su correspondiente edición en dvd, más dos discos dobles más, uno de rarezas, y el otro, un directo acústico de los hermanos Robinson. La mesura parece no estar en el diccionario de la banda, y cuando apenas ha transcurrido un año de “Warpaint”, sorprenden dando uno de los pasos más arriesgados de su trayectoria, entregando un nuevo disco en estudio. Un trabajo doble, aunque sólo en su edición en vinilo, ya que los que opten por el cd deberán conformarse con la descarga del segundo compacto a través de un código.

Los Crowes presumen de audacia e independencia, pero tal y como sucede en el mundo del cine, la versión del director de cualquiera de nuestras películas favoritas no tiene por qué ser, ni mucho menos, la mejor de las existentes. La pregunta que deberíamos hacernos es: ¿son los propios artistas los mejor capacitados para decidir hasta el último detalle de cada uno de sus lanzamientos?. O dicho de otro modo, ¿son álbumes como “By your side” y “Lions” (donde ellos afirman haber estado más coaccionados que nunca) tan fallidos, y “Warpaint” tan bueno?. La pregunta queda en el aire, y es que el de la autoedición supone uno de los mayores debates a los que, con seguridad,se enfrentará el mundo de la música en años venideros.

Pero ciñámonos a su contenido. Los Crowes se encierran durante un par de semanas en el estudio que Levon Helm posee en las montañas de Woodstock, New York, y graban sus nuevos temas totalmente en directo, en frente de una audiencia que jalea a la banda incansablemente. El resultado se compone de diecinueve canciones nuevas, más una versión de Stephen Stills (“So many times”), demostrando que, más allá de la cover facilona de turno, siguen siendo unos incansables buscadores de tesoros musicales con los que sorprender a su audiencia.

Esta nueva encarnación de los Cuervos es notablemente más rockera que la que se dejó ver en “Warpaint”, pero, pese a todo, es inevitable sentir que algo se ha perdido por el camino. Ya no estamos ante aquellos jovenzuelos deudores de Humble Pie y los Faces que daban el campanazo con “Shake your Money maker”. Mientras que aquellos Crowes, rebosantes de urgencia y espontaneidad, basaban su material sobre todo en una visión del Rock procedente de bandas británicas, los hermanos Robinson parecen culminar, en este disco, su particular proceso de “americanización”, apoyándose en guitarras acústicas para que estas sirvan como puerta a la entrada del Folk, el Country, el Blues, y demás estilos que conforman el rico patrimonio musical estadounidense. En ese sentido, los títulos de las canciones (“Appaloosa”, “Houston don’t dream about me”, “Roll Old Jeremiah”) no dejan lugar a dudas, y según la visión del propio Chris Robinson, se trata de un viaje por las viejas carreteras secundarias de la América más rústica y desconocida.

El trabajo se inicia a ritmo de honky tonk con el juguetón piano que abre “Good morning Captain”, un tema festivo que evidencia que su reciente amistad con Levon Helm parece haberles inspirado más de la cuenta, y es que en este corte los Crowes se transmutan en una suerte de The Band del siglo XXI, iniciando la función con buenas vibraciones. “Been a long time (Waiting on love)”, con los cortantes riffs de Rich Robinson y su ritmo machacón, es uno de esos cortes netamente rockeros que tanto se echaban de menos en su anterior obra, al igual que “A train still makes a lonely sound” (precioso título), donde el mayor de los Robinson se desgañita como antaño, y que conforman, junto con la zeppeliana “Kept my soul”, lo más potente del trabajo.

El corte de adelanto, “I ain’t hiding”, es para darle de comer aparte. Desde que se filtrase en la red como primer single ha levantado una gran polémica entre sus fans, y no es para menos, ya que los ritmos Disco eran a priori algo impensable en una banda tan cercana a la tradición. Pero lo cierto es que lo enfocan como un homenaje a lo que hacían bandas como los Stones (viene a ser su “Undercover of the night” particular) o Kiss a finales de los 70, coqueteando con el funk y los ritmos discotequeros. Sin poseer la calidad de una “Miss you” o una “I was made for loving you”, el rockero estribillo encaja a la perfección, y no hay duda de que se trata de un buen tema.

Como era de esperar, también encontramos aquí el lado más sensible de la banda, especialmente en la bellísima balada 100% sureña “Appaloosa”, que nos puede recordar a “Oh Josephine”, en uno de esos registros en los que Chris Robinson se mueve como pez en el agua, al igual que sucede en la emocionante “Houston don’t dream about me”. Caso aparte es el de “What is home”, donde entran de lleno en el mundo del Country, a ritmo de mandolina y pedal steel, y que si bien viene a significar un nuevo paso adelante en su incursión en los sonidos tradicionales, en la opinión del abajo firmante, no es en estos terrenos donde la formación obtiene sus mejores resultados.

Cuando la audición termina, resulta obvio que los Crowes han captado perfectamente el espíritu de los mejores álbumes dobles de tiempos pasados, llaménse éstos “The river”, “Blonde on blonde”, “Exile on main street”, o cualquier otro que tengáis en mente. Sin pretender igualarlos (ésta banda no está en el excepcional momento compositivo de los autores de los trabajos citados), pero con las agallas suficientes para reinventarse y ofrecer lo mejor de sí mismos. Compensando cierta irregularidad de algunos momentos con la entrega de una avalancha de material, que conforma una obra de lo más compacta, y a la que se hace difícil poner algún pero.

Una evolución, que como siempre ha sucedido con los de Atlanta, continúa disco a disco, y eso sólo puede ser admirable. Podemos discutir durante horas si preferimos a estos Crowes o a los de hace diez años, pero es bastante probable que, cuando hayamos llegado a una conclusión, ellos ya hayan vuelto a cambiar y a fijarse un objetivo todavía más arriesgado. Siempre han ido un paso por delante y, a día de hoy, todavía no han publicado ese disco que les haga caer del pedestal en que los tenemos.

J.L. Fernandez, 2009. Publicado en el nº431 de la revista Popular 1.

Una respuesta to “The Black Crowes -Before the frost… until the freeze- 2009”

  1. Dani said

    Hey Jose! Llevo algunos días escuchando este disco, me ha gustado la crítica. En cuanto al tema ‘disco’… hoy en día quien no experimenta y homenajea parece que se queda atrás.

    Me llena ‘Appaloosa’, me interesa ‘Good Morning Captain’ y en general, todo el sonido de acústicas y el esporádico piano. Si éste sonido “puro” es lo que quieren hacer ahora, y lo siguen haciendo así de bien, para mí son buenas noticias.

    ¡Un abrazo tio! Que hubiera sido de mí sin tus recomendaciones musicales…

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