J.L. Fernandez's Blog

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Entrevista con… James Hunter

Posted by jlfercan en abril 1, 2013

El éxito le llegó a los cuarenta años, gracias al disco “People gonna talk”. Con “The hard way”, el británico James Hunter se coronaba como una de las cabezas visibles del pequeño revival soul de los últimos tiempos, junto a nombres como los de Eli “Paperboy” Reed o la fallecida Amy Winehouse. Sú música no bebe de factorías de éxitos como Stax o Motown, sino de los sonidos anteriores al nacimiento del Rock n’ Roll: Doo-wop, Rhythm and Blues y dulces melodías al estilo Bobby “Blue” Bland. Y una voz que su colega Van Morrison define como “el secreto mejor guardado del Reino Unido”. 8

“The hard way” está considerado como uno de los mejores discos de Soul y Rhythm and blues de los últimos años. ¿Qué tal llevas el éxito?

¿Qué éxito? (Risas). Es genial, creo que es un buen disco, y me alegra que tanta gente esté de acuerdo. Espero no defraudar con el próximo”.

¿Qué podemos esperar de tu directo?

“En concierto no hacemos nada de nada. Somos estáticos, aburrimos a la gente, cobro y me voy. Es mucho más interesante comprarse el disco y escucharlo en casa (carcajadas). Es broma, en directo sonamos más ruidosos que en disco, y nos gusta montar una buena fiesta”.

Una característica que destaca mucho de tus discos es su sonido tan cuidado. Imagino que no te gustará la palabra “retro”, pero lo cierto es que podrían estar registrados en los años 50 o 60.

“Suena a esos años, porque entonces no tenían muchos medios para grabar los discos. Un par de micrófonos, los músicos tocando, y ya está. Yo intento grabar así, pero no sólo porque me guste el sonido de los viejos discos de aquella época. ¡Es que no tengo dinero!. Si me lo pudiera permitir, seguro que hacía grabaciones algo más elaboradas. Pero hoy en día no es un problema, haces una grabación barata, y como está de moda hablar de lo bien que sonaban los discos de Chess y demás, la gente te da su visto bueno (Risas)”.

¿Se trata sólo de dinero?

“No, hablo medio en broma. Creo que hay algo bueno en estas grabaciones tan precarias, que es que puedes lograr un sonido bastante honesto. Honesto en el sentido de que lo que suena cuando pinchas el disco, se aproxima bastante a lo que es somos capaces de hacer mi banda y yo. Pero si pudiera invertir algo más de dinero en el próximo, y dar un paso adelante como artista, lo haré, desde luego. De hecho, ahora que las cosas parecen ir bien, tengo pensado que el próximo álbum sea algo más complejo, que suene más potente. La clase de disco que pinchas y que te golpea en la cara”.

1En “The hard way” colabora en varios temas una auténtica leyenda. El gran pianista de New Orleans Allen Touissant. ¿Cómo fue trabajar juntos?

“Fue algo genial. Él toca en “Don’t leave me baby”, en “Til the night”, y hace coros en el track “The hard way”. La experiencia me encantó, pero me llevó muchísimo tiempo convencerle. Es un músico muy exigente, y no graba con cualquiera. Al final resultó ser un tio muy majo, pero no conocía mi música y no se fiaba. Estuvimos varios meses enviandole material mio hasta que aceptó. Y quiero que conste que estuvo con nosotros en el estudio, no es una de esas colaboraciones en la que los artistas graban a distancia y ni siquiera se ven las caras. Creo que es un maestro, y que su sola presencia eleva la categoría del disco”.

Hablemos un poco acerca de tus influencias. Canciones como “Don’t do me no favours” recuerdan al primer Ray Charles en Atlantic Records.

“Sí, es posible. Me gusta mucho Ray Charles, y su etapa Atlantic es mi favorita. Siempre fue un grande, y después grabó grandes canciones, pero lo que hizo con ellos tenía mucha garra. Es música muy divertida de tocar además. Y sobre “Don’t do me no favours” en particular, estoy muy orgulloso de cómo encajaron las letras en esa canción. Fue algo bastante difícil, porque tiene un ritmo complicado, con muchos cambios, y quedó muy bien”.

¿Sueles componer primero las letras o la música?

“En las mejores canciones, normalmente son las palabras las que aparecen primero, y después le añado el ritmo. Pero tampoco te creas que soy un compositor modélico. Muchas veces, tengo un par de canciones que no me gustan, y las uno, así, sin más, para crear una canción buena. ¡Y funciona!. Normalmente no se nota, pero por ejemplo, “Hand it over” de éste último álbum, está hecha de trozos de dos canciones anteriores, y hay otro tema, “Riot in my heart”, del disco anterior, que le sucede lo mismo. Cuando me preguntan en quien me inspiro para componer, siempre digo que en el doctor Frankenstein (Risas).

¿Cómo diste el paso, de aficionado a estos sonidos, a intérprete?2

“Yo era empleado del ferrocarril aquí en Inglaterra, tuve ese trabajo durante siete años, y era tan aburrido, que me di cuenta de que no quería vivir de un curro normal toda mi vida. Trabajar en el ferrocarril fue algo asi como una prueba de idiotez, porque es un trabajo para gente que no tiene ninguna habilidad, has de ser realmente incompetente para que te despidan  (Risas). Me conformaba con un trabajo horrible, porque en el fondo no quería trabajar, verme envuelto de por vida en algo que no me gustaba, y la verdad es que la música era lo único que me gustaba. Así que acabé harto, y me di cuenta de que quería destacar en algo, y poder vivir de ello. Yo soy de Colchester, y allí empecé a tocar con unos amigos, y después con varios músicos locales. Más adelante, formé una banda en Londres con otros músicos, y empezamos a tocar en la calle, sólo por diversión. Tocábamos frente a varios pubs de música en directo, hasta que nos invitaron a actuar en los locales, y todo empezó así”.

¿Qué artistas y discos te marcaron?

“Muchos. Toda la vieja música negra, así, en general. No podría decir grabaciones ni nombres concretos, porque disfrutaba mucho con todo lo que se editó en estos estilos anterior a los años 70”.

Aquella “vieja música negra”, como tu la llamas, sonaba muy diferente dependiendo de la discográfica que la editase. ¿Por donde van tus preferencias?

“Mi favorita sería la primerísima etapa de Motown, antes de que se convirtieran en esa gran maquinaria de producir éxitos en serie. Algunos singles son terribles, pero hay material muy bueno también si sabes buscar. Hablo de lo que sacaban entre el 59 y el 62, hay cosas fantásticas ahí. Y quitando eso, yo no veo tanta diferencia como para hablar de sellos, prefiero centrarme en artistas individuales. Otro de mis favoritos sería Little Willie John, y también Jackie Wilson, como artista completo. Su primer material es extraordinario. Y también me gusta mucho todo el rollo del doo-wop, y grupos como los Five Royales”.

¿Me darías la razón si te digo que en tus temas más suaves veo influencias de Hi Records, el sello de Al Green?

“Me influencia como fan, pero musicalmente no creo que me haya marcado”.

Empezaste tu carrera en los 80 bajo el nombre de Howlin’ Wilf and the Vee-Jays. Tengo entendido que teníais bastante éxito en Inglaterra.

“No es que fuéramos un grupo famoso, pero nos seguía mucha gente en la escena de pubs, y podíamos girar cómodamente de ciudad en ciudad. Nos lo pasamos bastante bien, pero después de tres o cuatro años ya sentía que nos estábamos repitiendo, y yo quería hacer algo un poco más ambicioso que ser la típica banda de bar, y fue cuando empecé a tocar bajo mi propio nombre. La James Hunter Band nació en 1990. Empecé a actuar como James Hunter porque mucha gente no captaba lo de que Howlin’ Wilf era una broma, y empezaba a preocuparme, porque creían que mi nombre auténtico era Wilf, y me llamaban asi (Risas)”.

Una de las personas que más te ha apoyado en el mundo del espectáculo ha sido Van Morrison. Creo que incluso llegaste a tocar en su banda.

“Oh, no, yo no era un miembro de su banda, sino que ya actuaba con mi propio grupo. Lo que hacía era una aparición como invitado especial en varias de sus actuaciones de aquella gira”.

¿Cómo os conocisteis?

“Pues fue en una actuación que organizaba un amigo mutuo. Convenció a Van de que nos viniera a ver tocar, y al parecer le gustamos, y empezamos a colaborar juntos. Eso fue sobre 1990, aproximadamente”.

Todo el mundo dice que Van Morrison es una persona especialmente difícil de tratar. ¿Dirías que es verdad?

“No, para mi no. Es desagradable con gente de la que no se fía, porque se ha sentido engañado en varios momentos de su carrera. En ese sentido, es posible que no sea fácil ganarte su confianza. Pero mi experiencia con él, es que como músico, es muy fácil trabajar con él. Posiblemente tenga él más quejas con respecto a mi, que al contrario”.

Repasemos brevemente tus discos. El primero, “Believe what I say”, se grabó con muy p6ocos medios. ¿Cómo lo ves a día de hoy?

“Es el disco que menos me gusta de los míos, porque el ingeniero de sonido mezcló mal la sección de viento, y creo que podía haber quedado mucho mejor”.

¿Por qué pasó tantísimo tiempo entre éste y el siguiente, “Kick it around”?

“Porque quería conseguir otro contrato discográfico, y tuve que esperar a que venciera el que estaba en vigor. Después publiqué “People gonna talk”, donde todo fue mucho mejor. El sello entendía perfectamente mi música, las canciones eran buenas… lo hicimos de forma parecida a éste último, y me quedé muy contento con el resultado”.

Con ese disco, tuviste bastante éxito en América, y giraste por alli regularmente. ¿No suponía un reto siendo inglés, tocar en el país que dio origen al Rhythm and Blues?

“No, porque considero que mi aproximación a ese tipo de sonidos es muy honesta, y todo el mundo parecía pasárselo bien en los conciertos. El disco además funcionó muy bien en ventas, pero eso ya no es cosa mía, sino de la publicidad, supongo.  El público me pareció especialmente caluroso en la Costa Oeste, pero la ciudad que más me gustó estaba en la otra punta del país, y es Philadelphia. Y uno de los grandes momentos de mi carrera fue cuando tocamos en el Hollywood Bowl, teloneando a B.B. King”.

Hace poco giraste junto a Willie Nelson.

“Bueno, realmente fuimos sus teloneros, nada más”.

¿Cómo fue la experiencia?

(parece incomodarse) nada especial, tocabamos, nos íbamos, y salía él”.

¿Tuvisteis una buena respuesta de su público?

“No, nos odiaban (carcajadas). Fue la primera vez que nos encontramos con un público totalmente hostil hacia lo que hacíamos, algo que no nos pasó ni siquiera en América. El tema es que el público escocés de Willie Nelson no iba a verle porque fuera un buen songwriter, ni un buen músico, sino porque creían que era sólo un cantante Country, y les hacía gracia, como algo exótico, y no querían ver a una banda como la nuestra. Yo creía que a día de hoy la gente era algo más abierta de miras, pero no fue asi”.

¿Qué opinas sobre otros artistas Soul que están teniendo éxito recientemente, como Eli “Paperboy” Reed o Sharon Jones?

“Conozco lo que hace Sharon Jones, y me parece fantástico, es Soul algo más bailable, pero está muy bien. Al otro que citas no lo he escuchado, pero hay otro tio, que se llama Pete Molinari, y que está muy bien también. Todo esto del regreso del Soul nos está beneficiando en cierto modo a los que llevamos años haciendo este tipo de música, y me parece bien que asi sea, porque la música Pop que se ve hoy en día está muy manufacturada, con todos esos cantantes que ganan concursos de televisión y demás. Imagino que mi éxito o el de otros es parte de una especie de reacción contra eso. Si unos cuantos artistas reales podemos optar a una parte del pastel, me siento satisfecho”.

.J.L. Fernandez, 2009. Entrevista publicada en la revista Popular 1.

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